‘Mayores en Comunidad’, no en casa

miércoles 31 de octubre de 2018 - 14:01 WEST

Tienen la necesidad imperiosa de sentirse vivas. Útiles. De formar parte de nuevos quehaceres que las mantengan activas todos los días. Esa energía, que traspasa las paredes de la sala de reuniones de la Fundación General de la ULL, emana de Concepción Barrios, María Encarnación Figueroa, Carmen Rosa Hernández, Isabel Hernández, Rosa Cabrera y María Candelaria González. 

Entre cuchicheos, se sientan alrededor de la mesa para conversar sobre un proyecto que las vincula a la Universidad de La Laguna y que les hace muchísima ilusión. Antes de comenzar, Concepción advierte con gratitud que “ya nos sentimos integradas aquí, es más, parece que nos conocemos de toda la vida”. Para Rosa Cabrera, “este proyecto es algo totalmente nuevo y te permite trabajar en algo diferente, original…”.

Rosa Cabrera se refiere a ‘Mayores en Comunidad’, un proyecto diseñado para que las personas en edad avanzada no envejezcan en soledad. Poco tiene esto que ver con el carácter dicharachero de estas señoras del barrio de San Jerónimo, en Tacoronte. Sin embargo, gracias a ellas, se podrá medir el alcance de lo que, hasta el momento, es un estudio piloto de carácter participativo y efecto demostrativo. María Encarnación destaca que para ellas es una experiencia “formidable”.

Rosa narra la situación de algunas personas mayores que viven en el barrio y que “se han ido asalvajando por no salir de casa”. Esta realidad, palpable en prácticamente todos los municipios tinerfeños, ha sido el detonante de la puesta en marcha de una investigación que tiene el objetivo de mitigar los efectos de la soledad no deseada que causa el envejecimiento. ¿Qué tiene de particular esta propuesta? La participación activa de Rosa Cabrera, y las demás, en el desarrollo del proyecto desde la fase inicial hasta su puesta en marcha.

Cuando se les pregunta por lo que significa el hecho de participar en una investigación universitaria de este calibre, todas anteponen el sentimiento de que están haciendo algo bueno por los demás. Además, “se siente una más importante”, matiza María Candelaria con una leve sonrisa. Todas destacan que Vicente Zapata, director del proyecto, y el resto de personas con él vinculadas, les están dando un papel importante en la toma de decisiones.

Se ponen más serias cuando se aborda el eje principal de la reunión: la soledad de muchas personas en edad avanzada. Isabel explica que es “algo que vemos en el barrio, pero nosotras no podemos solucionarlo”.

Lo intentan, pero no pueden. “Las personas nos vamos encerrando, no queremos ver a nadie y nos molesta incluso que vengan a nuestra casa”, confiesa María Encarnación. Esta última, cree que es una “cuestión de vergüenza”. Aquí es donde cobra relevancia ‘Mayores en Comunidad’, cuyos resultados aspiran a dar respuesta a las necesidades y aspiraciones de la población envejecida y sus entornos familiares.

El envejecimiento de la ciudadanía se ha acrecentado en los últimos años y, a día de hoy, es uno de los desafíos de muchas sociedades que han ido perdiendo progresivamente su vitalidad sociodemográfica.

Carmen Rosa toma la palabra, sin titubeos, para afirmar que el quid de la cuestión es que estas personas “tienen la mentalidad antigua de que deben estar en su casa” y, sin ánimo de justificar esa manera de pensar, recalca que hay que tener en cuenta que “son personas de 83, 84 u 85 años”.

“Estas personas tienen la mentalidad antigua de que deben estar en su casa”

La pérdida de una pareja, hijos o enfermedades, son algunos de los motivos comunes por los que estas personas dejan de salir de casa y viven en régimen de soledad. Tampoco quieren ayuda. No obstante, Concepción aboga por abordarlas, en el buen sentido, cuando salen de casa, pues entiende que “necesitan hablar”. Además, está segura de que si se consigue mostrar el entorno en el que se mueven las colaboradoras del proyecto, se darían cuenta de que allí se sentirían bien.

Metodología

Y se sentirían bien porque ellas, sin ser conscientes del todo, son las protagonistas de ‘Mayores en Comunidad’. En una pizarra, todas apuntaron las cosas que les gustaban del proyecto y también las que no. Rosa incide en que “todas hemos puesto nuestro granito de arena”.

Esta propuesta de investigación consiste en llevar a cabo entrevistas en profundidad y reuniones a modo de grupos focales o de discusión. A su vez, se realizará un trabajo de campo que se enmarca en el análisis detallado y la identificación de los recursos existentes en cada territorio, de cara al planteamiento de las propuestas de acompañamiento y dinamización.

Isabel explica cómo lo hacen: “Nos vamos cambiando. Una mira; otra escribe; otra visita la biblioteca; otra lleva la ficha al Ayuntamiento. Todas compartimos y no estamos ahí reprochándonos que una hace más que otra”. Concluye: “Allí, estamos todas a una”.

‘Mayores en Comunidad’ les ha cambiado la vida. “Yo me siento mejor, más libre y alegre”, detalla María Encarnación. María Candelaria se extiende un poco más en esta cuestión: “Estoy deseando que lleguen los martes y jueves para pasar ese ratito allí. Y me sirve, sobre todo “para desconectar de los problemas, aunque al llegar a casa esos problemas sigan estando ahí”. Isabel, que la mira directamente a los ojos, le contesta con ternura: “Al menos esas dos horas te olvidas. Tienes la ilusión por ir; por vernos…”.

Además, se han encontrado con el apoyo de otras entidades con proyección local, como es el caso del Ayuntamiento de Tacoronte, que se suma a la Asociación Vecinal del barrio de San Jerónimo, El Chaboco y CaixaBank, en su oficina de Tacoronte, lo que supone el necesario refuerzo positivo para llevar adelante un proyecto enormemente participativo y participado. Asimismo, es importante destacar el soporte de la Consejería de Empleo, Políticas Sociales y Vivienda y la colaboración del programa ANSINA, con el cual existe una fuerte colaboración y ayuda mutua, y cuyos profesionales están ayudando a las vecinas mayores a crear su propia asociación de Mayores.

Los tiempos han cambiado

Como parte de nuestro tiempo, Concepción Barrios, María Encarnación Figueroa, Carmen Rosa Hernández, Isabel Hernández, Rosa Cabrera, María Candelaria González y otras vecinas que integran el grupo motor del proyecto, forman parte del cambio que se quiere llevar a cabo en una sociedad que transita hacia la completa igualdad de género y oportunidades. Así quieren sentirse ellas. Independientes. Los tiempos han cambiado.

Para Carmen Rosa, “hace 20 años la gente del barrio se ayudaba muchísimo más y estábamos más unidas”. Lo habitual era estar en contacto permanente con vecinos, que se convertían en íntimos amigos y que, posteriormente, pasaban a formar casi en parte indisoluble del entorno familiar. Es más, “todas las familias se llevan muy bien”, sentencia Hernández.

Para este grupo de ‘emprendedoras’, la situación actual de la mujer no es la misma que existente en un pasado no excesivamente lejano. En este sentido, Rosa detalla que “antes las mujeres no tenían un trabajo fijo, como las chicas de ahora”. Del mismo modo, Cabrera recuerda que “trabajaban, pero no tenían un sueldo”.

Todas coinciden en que necesitan participar activamente en proyectos como ‘Mayores en Comunidad’. Así lo refleja María Encarnación, quien asegura que se siente “realizada; importante; ella misma”. Es más, gracias a esto, y al igual que los tiempos, “ha cambiado, para bien, un montón”.

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