Se trata de un proyecto pionero que este curso académico se está desarrollando por segunda vez y que persigue como objetivo garantizar el acceso de los niños a los centros educativos, además de mejorar la fluidez de tráfico en los ámbitos escolares, especialmente, a las horas punta, que es cuando se registra la situación más complicada, mediante la colaboración de padres y madres que se implican de manera desinteresada. Esta iniciativa cuenta con el respaldo de la Concejalía de Seguridad Ciudadana y Movilidad, así como de la Concejalía de Educación, las cuales, han encomendado a la policía la tarea de formar a voluntarios de algunos colegios participantes, en un intento de convertir la seguridad vial en los entornos del centro educativo en prioridad.

Los centros escolares que forman parte del programa y el número de voluntarios que colaboran se especifican a continuación:

– CEIP Las Dominicas, con doce voluntarios

– CEIP San Bartolomé, con cinco voluntarios

– CEIP San Benito, con cinco voluntarios

– CEIP Camino la Villa, con once voluntarios

– CEIP Princesa Tejina, con tres voluntarios

– CEIP Luther King, con seis voluntarios

– CEIP La Pureza de María, con veinticinco voluntarios

– CEIP El Buen Consejo, con doce voluntarios

– CEIP Camino Largo, con cinco voluntarios

– CEIP La Salle, con ocho voluntarios

Para llevar a cabo este proyecto se han implementado una serie de medidas, como por ejemplo, se han pintado nuevos pasos de peatón y apeaderos en lo que no existían señales previamente, señalizando en un disco el proyecto y el horario en el que queda terminantemente prohibido estacionar vehículos. Lo innovador de este proyecto es que la propia familia se encarga, por iniciativa propia y tras una adecuada formación de Protección Civil y Policía Local, de recoger a cada niño que se acerque en coche y acercarlo al centro escolar, agilizando con ello el tráfico de la zona. Para dicho cometido, se les hará entrega de un chaleco reflectante, una tarjeta identificativa, dos señales de STOP y un paraguas para combatir la lluvia en caso de que ésta se produzca.

Durante la primera fase del proyecto, la patrulla escolar recibió apoyo del personal cualificado de Protección Civil y Policía Local, hasta que se han visto capacitados de hacerlo por sí mismos. Cada centro educativo cuenta con sus propios voluntarios, pero lo ideal es contar con un número suficiente que les permita turnarse y no tener que acudir diariamente. El CEIP Las Dominicas, ubicado en la carretera de San Miguel de Geneto, se convirtió en el centro pionero el curso pasado. Seguidamente, fue el CEIP San Bartolomé de Tejina el que se sumó. En la actualidad, se está intentando implantar esta medida en centros como el CEIP Las Mantecas, CEIP Ayatimas de Valle Guerra, CEIP San Matías y CEIP Aneja, dada la gran acogida que ha tenido. Se trata, por tanto, de un programa que precisa implicación de todas las partes integrantes: por un lado, las personas voluntarias que regalan su tiempo y evitan que los padres se vean obligados a aparcar; por otro lado, precisamente los padres, quienes confían a sus hijos a los voluntarios, que se encargan de trasladarlos al interior del centro escolar.